El estremecedor asesinato ocurrió en mayo de 2024. La autora del crimen hirvió los huesos en una olla y los distribuyó en diferentes bolsas plásticas
Cambio de carátula
La calificación por codicia según el artículo 80, inciso 4° del Código Penal significa que si se prueba que el homicidio se cometió con el fin de obtener un beneficio económico o por la ambición desmedida de riquezas, la pena puede llegar a la reclusión perpetua. En cambio, en Argentina la pena por homicidio simple es de reclusión o prisión de 8 a 25 años, según el artículo 79 del Código Penal. El requerimiento fue apelado por el letrado de la acusada, y la causa cambió de caratula a homicidio simple, por decisión de la Cámara del Crimen de Cruz del Eje.Con esa nueva caratula llegó a juicio este miércoles María Emilse Molina. La prueba en su contra era exhaustiva, comenzando por la confesión de la propia Molina Tras varios días, la mujer se quebró, confesó haber cometido el crimen y condujo a quienes participaban de la búsqueda al lugar donde había arrojado las bolsas de plástico color negro. Los restos de Cabrera fueron encontrados seccionado en varias bolsas de consorcio en la zona conocida como la cola del Dique La Viña, en Las Rabonas. La mujer había matado a Cabrera con varios golpes en la cabeza con un palo de amasar. Luego lo seccionó con un chuchillo de carnicero para posteriormente hervirlo en grandes ollas y disponer los restos en varias bolsas de plástico negro que esparció por la costa del embalse, realizando varios viajes en colectivo para tal fin.