Locales | Sociales 25/11/2020  09:20 hs.

Educación 4.0.

 

Por Ing. Ezequiel Gribaudo - Grupo CIPI 4.0 - UTN San Francisco

Una pequeña historia muy conocida a nivel educativo, plantea el escenario de una niña de 6 años que casi nunca prestaba atención a su maestra, sólo lo hacía en las clases de dibujo. La maestra la vio dibujando un día y fascinada se acerca y le pregunta: “Qué estas dibujando”. La niña respondió: “Estoy dibujando a Dios”. Entonces la maestra decidió elevar la apuesta y le contesta: “Pero nadie sabe cómo es Dios”, a lo que la niña responde: “Quédese tranquila, lo sabrán en un minuto”, mientras completaba su dibujo.


De algunas cosas que tenemos certezas, podemos destacar la extraordinaria evidencia que existe sobre la creatividad humana, sobre todo la que expresan los niños, y de que no tenemos realmente idea de cuál es el límite o que pasará en los tiempos que vienen. En lo particular, cada vez que observo el impacto que tuvo la pandemia en los métodos de educación de mi niña de 4 años, no puedo evitar sentir algo de nostalgia. A veces el día nos encuentra caminando, en donde a raíz de sus preguntas trato de explicarle porqué se caen las hojas en otoño y a donde se va a dormir el sol cuando llega la noche, o alguna que otra tarde intentando hacer las tareas que los maestros virtualmente nos hacen llegar para que oficiemos de “docentes temporales”, y que rara vez culminamos por completo, por más que hagamos el esfuerzo. Comprendo a todas las partes, o por lo menos a casi todas. De hecho, también soy docente.

Por otro lado, es de público conocimiento que el aislamiento a raíz del COVID-19 ha modificado nuestra forma de pensar, de vivir, de trabajar y relacionarnos entre sí como sociedad; pero personalmente creo que el reto más grande que nos dejó es el de repensar la forma que tenemos de educar a nuestros niños, tratando de imaginar sobre todo como sería el mundo en donde ellos van a desarrollarse. Hay que entender inicialmente que los niños que empiezan la escuela en 2021, se van a estar jubilando en 2080 aproximadamente. ¿Podemos imaginar ese contexto?

Todos estamos de acuerdo en las extraordinarias capacidades que tienen los niños, tanto sea en innovación como en cuestiones creativas, pero que muchas veces el sistema educativo a lo largo del tiempo termina destruyendo. Seguramente el desafío está en encontrar el equilibrio entre la formación en Tecnología no atentando contra la Creatividad, que en realidad es la cualidad más importante que los va a hacer destacar en un mundo seguramente hiper-tecnológico.

Nuestra sociedad nunca deja de cambiar, y como resultado, nunca dejamos de aprender, por lo tanto, todos los sistemas educativos están siempre bajo una presión constante sobre como incorporar nuevas ideas y nuevas tecnologías, para tratar de desarrollar medios innovadores que permitan elevar la creatividad de las generaciones futuras. Facilitando el acceso a la información y teniendo en cuenta los avances de las tecnologías digitales, hemos permitido que algunas generaciones puedan gozar de oportunidades de aprender sin límites, accediendo a todo tipo de información.

En los países desarrollados, ya existen políticas gubernamentales en donde se adicionan a los planes de educación materias relacionadas con tecnologías de información, programación, robótica y otros avances tecnológicos, con el fin de estar preparados para construir el mundo del mañana. Estados Unidos, Eslovenia, Japón, Singapur, Finlandia entre otros, hace poco revolucionaron el concepto educativo agregando una habilidad fundamental a las tres más convencionales como la lectura, la escritura y la aritmética; se trata de la programación.

Obviamente que esto debe ir acompañado de una estructura tecnológica que apalanque este tipo de accesibilidad, tanto sea en conectividad como en terminales de acceso. No nos quedemos solo con la posibilidad de que los niños tengan acceso a un ordenador. Según los estudios de la Dubai Future Academy, en el 2022 las escuelas tendrán acceso a instrumentación de tecnología de punta para educar, en donde los estudiantes van a poder observar los paisajes de la luna a través de sus lentes de realidad virtual, ver el “Ciclo del agua” cada uno con sus dispositivos móviles a través de realidad aumentada mientras la docente lo expone, o conocer el cuerpo humano imprimiendo algún órgano en particular a través de la impresora 3D colocada en las aulas. Tecnología que hoy en día está al alcance de todos, pero todavía no está inmersa en los sectores educativos como política de Estado.

Incluso se plantea que para el 2023 los estudiantes tendrán acceso a mundos de realidad virtual con definición gráfica similar a la real. Imagínense lo que sería ver el desarrollo de la segunda guerra mundial desde una silla, observando como fue el avance de las tropas y porqué se dieron los resultados como hoy en día conocemos. También se proyecta que para el año 2026 internet sea totalmente global. Todos van a tener acceso y las instituciones pondrán a disposición todo su conocimiento. Esto puede sonar a ciencia ficción, pero solo basta recordar cómo era el mundo tecnológico hace dos o tres décadas, y en todas las cosas que hoy son normales, pero que para ese tiempo eran inimaginables.

Existen muchos planes que apelan al avance tecnológico como bandera, pero nada que refuerce las cuestiones creativas de los niños en su etapa de formación, sino que solo manteniendo lo básico. Un mundo totalmente inexplorado a los cuales los adultos tememos entrar. Los niños arriesgan. Si no saben, prueban. No tienen miedo a equivocarse. Una capacidad que al llegar a adultos la pierden totalmente. Cuando ya somos mayores tenemos miedo a cometer errores, y manejamos nuestras vidas así, estigmatizando al error. Y los sistemas de educación global no están ajenos a esta característica, donde los errores son lo peor que los alumnos pueden hacer, dando como resultado la formación de personas con sus capacidades creativas disminuidas.

No es descabellado pensar que la única esperanza para el futuro es reconstituir nuestro concepto sobre la riqueza de la capacidad humana, tal como plantea Ken Robinson. Probablemente la forma que hoy en día tenemos de enseñar no sea la más correcta para que los niños exploten sus verdaderas cualidades. Debemos tomar a la imaginación humana como un don, y no como una característica de dispersión complotada contra los conocimientos lógicos. El reto está en potenciar su creatividad utilizando la tecnología que tenemos a disposición.

Ya lo sé, para que el debate empiece a enriquecerse, primero tienen que volver a clases…..









Moneda
Dólar OFICIAL $174.61
Dólar BLUE $314
Dólar TURISTA $307
Euro OFICIAL $174.50
Euro BLUE $308
Riesgo País   2237
Cereales
Maíz 40100
Trigo S/C
Sorgo 40100
Soja 85000
Lino S/C
Girasol S/C
Institucional

Conocé nuestra empresa en toda su extensión.

Ingresar

FM CONTACTO
Profesionales

Accedé a la Guía de Profesionales de San Francisco.

Ingresar