San Francisco ha consolidado una identidad reconocida por su fortaleza productiva y educativa. Sobre esos pilares, la ciudad avanza ahora en la construcción de un nuevo eje de desarrollo: el de Polo Inteligente.
La modernización del sistema de bombeo de agua potable constituye uno de los ejemplos más claros de esta visión. La incorporación de monitoreo inteligente, nuevos sistemas de control y equipamiento de última generación demuestra cómo la tecnología puede aplicarse a un servicio esencial para hacerlo más eficiente y sostenible.
Convertirse en un Polo Inteligente significa integrar conocimiento, innovación e infraestructura para construir una ciudad preparada para el futuro, donde la transformación tecnológica tenga un objetivo concreto: brindar mejores servicios y generar más oportunidades para todos los sanfrancisqueños.
La obra en números
Inversión: cercana a los $1.500 millones.
Plazo de ejecución: 180 días aproximadamente.
Reservorios: dos depósitos con capacidad para 20.000 m³ cada uno.
Equipamiento: cuatro nuevas electrobombas sumergibles con variadores de velocidad.
Tecnología: incorporación de un sistema inteligente de monitoreo SCADA.
Infraestructura: nueva sala de control, nueva sala de cloración, nuevos múltiples y cañerías de impulsión de acero inoxidable.
Red: instalación de 235 metros de nuevas cañerías de PVC.
Objetivo: fortalecer un servicio esencial mediante innovación, eficiencia y planificación.