San Francisco fue sede de la quinta fecha de la Liga de Básquet Adaptado, una jornada que reunió a distintos equipos y familias en una propuesta deportiva que combina competencia, inclusión y, sobre todo, compañerismo.
Amali remarcó que uno de los aspectos más destacados de la disciplina es el ambiente que se genera durante los partidos. Si bien existe una competencia deportiva, los participantes también celebran los logros de sus rivales, se ayudan entre sí y comparten cada momento. “Es un ambiente distinto, cargado de emoción, sentimiento y compañerismo”, señaló.
Actualmente, Alma Verde cuenta con alrededor de 20 a 25 participantes y continúa trabajando para fortalecer la propuesta. Desde el Club El Tala también proyectan que, una vez finalizadas las obras de su polideportivo, puedan recibir futuras fechas de la liga en sus propias instalaciones y seguir profesionalizando la actividad.
Durante la jornada también dialogamos con Graciela Sabana, mamá de Marcelo, uno de los participantes. Contó que su hijo, de 45 años, practicó diferentes disciplinas desde los seis años, entre ellas patín artístico, donde llegó a consagrarse campeón sudamericano. Luego de la pandemia había dejado la actividad deportiva, hasta que encontró en el básquet adaptado un nuevo espacio para compartir y formar parte de un equipo.
Graciela destacó el acompañamiento de las familias y el vínculo que se genera entre los propios jugadores. “Ellos necesitan que vos estés, que estén sus hermanos, que esté su familia”, expresó, remarcando la importancia del apoyo y la confianza para que puedan disfrutar del deporte.
Por su parte, Marcelo contó que lo que más disfruta es jugar al básquet y compartir con sus compañeros. Su mamá resaltó además que los integrantes del equipo se ayudan y acompañan constantemente, tanto dentro como fuera de la cancha.
La quinta fecha volvió a demostrar que el deporte puede ser una herramienta fundamental para generar vínculos, fortalecer la autonomía y construir espacios de inclusión. Una jornada donde la competencia quedó acompañada por algo todavía más importante: disfrutar, compartir y celebrar los logros propios y de los demás.