La Escuela N° 2127 María Montessori de Frontera lleva adelante el proyecto “Entre Plantas”, una propuesta de Aprendizaje Basado en Proyectos que involucra a toda la comunidad educativa. Los alumnos trabajan con huerta, plantas aromáticas, compostaje y elaboración de aromatizantes, incorporando conocimientos, autonomía y herramientas para la vida.
La vicedirectora Silvina Bori, junto a las docentes Anabel Botta y María Rodríguez, explicaron cómo se desarrolla esta iniciativa que surgió a partir de una convocatoria del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe para que las instituciones educativas elaboraran proyectos bajo el formato de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).
La propuesta coloca a los estudiantes en el centro de las actividades y parte de sus propios intereses e inquietudes. La premisa es aprender haciendo, explorando, descubriendo y atravesando experiencias directas.
De la huerta a las plantas aromáticas
“Entre Plantas” comenzó en 2025 con un trabajo enfocado principalmente en la huerta. Para este año, la escuela decidió darle una nueva orientación y profundizar el trabajo con plantas aromáticas.
La iniciativa involucra a estudiantes de toda la institución, desde el primer ciclo hasta CEFI, donde participan los alumnos más grandes.
Uno de los principales desafíos fue que la escuela no cuenta con un espacio de tierra destinado a una huerta. Frente a esta dificultad, docentes y alumnos construyeron cajones de cultivo, que fueron pintados por los propios chicos y rotulados con las semillas plantadas.
A partir de allí, los estudiantes realizan un seguimiento del crecimiento de las plantas, se encargan del riego, retiran las malezas y observan las particularidades de cada especie.
“Los chicos trabajan con mucho entusiasmo, se involucran con mucho interés”, destacaron las docentes durante la entrevista.
Cada grupo tiene además una tarea específica dentro del proyecto. Mientras algunos estudiantes se ocupan de la siembra y el cuidado de las plantas, los alumnos más grandes trabajan en la etapa final: la elaboración de aromatizantes textiles y ambientales.
Compostaje y reutilización de materiales
Otro de los ejes de la propuesta es el compostaje. A fines del año pasado, integrantes de la escuela participaron de una capacitación brindada por la Municipalidad de Frontera, a partir de la cual recibieron cajas con lombrices californianas para comenzar a desarrollar un lombricultivo.
El compost producido es utilizado posteriormente para trabajar la tierra y contribuir al crecimiento de las plantas.
La participación de las familias también resulta fundamental. Los padres colaboran con la entrega de envases y distintos materiales reciclados, mientras que también acercan residuos orgánicos generados en sus hogares, que luego son incorporados a la compostera.
De esta manera, el proyecto trasciende las paredes de la escuela y genera una participación activa de las familias.
Aromatizantes elaborados por los alumnos
Los estudiantes más grandes son los encargados de desarrollar el producto final del proyecto.
A partir de las hojas de las plantas aromáticas cultivadas en la institución, combinadas con alcohol y cítricos como cáscaras de naranja y limón, elaboran aromatizantes.
El proceso requiere tiempo: las preparaciones deben permanecer en maceración durante más de un mes antes de ser envasadas.
Una vez finalizado el proceso, los productos son compartidos con las familias y también con otras instituciones.
Así, los alumnos pueden observar todo el recorrido: desde la siembra y el cuidado de una planta hasta la elaboración de un producto concreto.
“Hay otras formas de aprender”
Más allá de los conocimientos vinculados a las plantas, el objetivo de la propuesta es que los estudiantes desarrollen habilidades, autonomía y experiencias que puedan utilizar en su vida cotidiana.
Las docentes remarcaron que buscan que lo aprendido no quede limitado al ámbito escolar, sino que pueda trasladarse a las familias y a la comunidad.
“Que les sirvan para la vida, para la relación con otros”, explicaron durante la entrevista, destacando además el valor del trabajo colaborativo y las herramientas que los chicos adquieren para el futuro.
En esa línea, señalaron que existen otras formas de aprender más allá del cuaderno y que las experiencias vividas pueden resultar especialmente enriquecedoras para los estudiantes.
Una experiencia que trascendió la escuela
El proyecto también despertó el interés de Ideas, un programa de la provincia de Santa Fe vinculado a la innovación y el desarrollo de estrategias educativas.
Recientemente, integrantes del programa visitaron la institución para registrar y filmar cómo se desarrolla “Entre Plantas”, con el objetivo de difundir la experiencia.
Para la comunidad educativa de la Escuela María Montessori, esta visita significó una experiencia novedosa y motivo de orgullo, tanto por el reconocimiento al trabajo realizado como por la posibilidad de mostrar una propuesta que involucra a alumnos, docentes y familias.
“Entre Plantas” se presenta así como mucho más que una huerta escolar: es una experiencia integral que combina educación ambiental, trabajo colaborativo, reciclaje, producción y autonomía, pero que, fundamentalmente, busca que los estudiantes aprendan haciendo y se lleven herramientas que puedan acompañarlos durante toda la vida.