El paso reciente del Rally Argentino por San Francisco confirmó un crecimiento que se hizo especialmente visible en los últimos años: más pilotos, mayor convocatoria de público, eventos de alcance provincial y nacional y una relación cada vez más fuerte entre la ciudad y el automovilismo. Pero esa historia comenzó mucho antes.
Alfredo Nobs, quien por entonces se desempeñaba como tesorero de la institución, recordó que organizar una competencia de esas características era una apuesta considerable para una asociación relativamente joven y en una época con muchas menos posibilidades de comunicación, difusión y generación de recursos que las actuales.
APIKART había nacido en 1987 de la mano de un grupo de aficionados al deporte motor. A comienzos de los años 90 construyó su propio circuito sobre avenida Cervantes al 4800, en el predio donde posteriormente se instaló el Hipermercado Anselmi. Allí se desarrollaron también actividades de karting, midgets y otras categorías.
Durante aquel primer rally, el predio fue utilizado para la realización del Super Prime. Nobs recordó especialmente el acompañamiento del público, que abonaba una entrada que permitía a la institución afrontar parte de los costos de semejante organización y, al mismo tiempo, acceder a un espacio desde el cual podía observar de cerca los vehículos y a los protagonistas.
La competencia terminó con el triunfo de Pablo Maranzana y Lépori, a bordo de un Renault 18, uno de los modelos característicos del rally de aquella época. Nobs recordó precisamente cómo los autos de producción nacional dominaban el paisaje: Renault 18, Peugeot 405 y otros vehículos preparados para competir dentro de las distintas clases.
Después de esa experiencia, el rally volvió a San Francisco en 1995 bajo otra organización, a través de la Subcomisión de Automovilismo del Sport Automóvil Club. Desde entonces, y con diferentes interrupciones, la ciudad fue construyendo una extensa relación con la disciplina.
Más de tres décadas después, el escenario es muy diferente. Durante 2026 San Francisco recibió nuevamente al Rally Cordobés y, pocos meses más tarde, dio un salto al albergar una fecha del Rally Argentino, con fuerte presencia de pilotos locales y una convocatoria que trascendió ampliamente lo deportivo.
La última competencia nacional dejó hoteles completos, fuerte movimiento gastronómico y visitantes provenientes de diferentes puntos del país. También generó contactos entre empresarios vinculados con los equipos y el sector productivo local, reforzando la dimensión turística y económica que hoy puede tener una competencia de estas características.
Para Nobs, sin embargo, hay algo que se mantiene desde aquella primera experiencia: la respuesta de San Francisco y la región ante el automovilismo. El crecimiento organizativo, tecnológico y deportivo es evidente, pero detrás permanece una tradición construida por instituciones, dirigentes, pilotos y aficionados que hace más de treinta años comenzaron a abrirle camino al rally en la ciudad.