El Juzgado Federal de Córdoba Nº 1 dispuso el sobreseimiento de cinco personas de San Francisco y la región que permanecían imputadas en una causa iniciada en 2020 por presuntas maniobras vinculadas con evasión fiscal, emisión de comprobantes apócrifos y asociación ilícita fiscal. Entre los sobreseídos se encuentra el contador Miguel Ángel Montali, quien habló públicamente sobre la resolución acompañado por uno de sus abogados defensores.
La investigación había comenzado alrededor de una hipótesis que señalaba la existencia de contribuyentes utilizados para emitir comprobantes presuntamente falsos, que luego podían ser empleados para generar créditos fiscales o gastos y reducir obligaciones tributarias. Dentro de ese expediente se analizaron miles de facturas, movimientos impositivos y diferentes conexiones informáticas.
En el caso particular de Montali, la acusación estaba relacionada con una presunta asociación ilícita fiscal. De acuerdo con lo consignado en la resolución, algunos contribuyentes investigados eran clientes de su estudio contable y existían coincidencias vinculadas con domicilios y direcciones IP. Sin embargo, la Fiscalía consideró que no pudo acreditarse una intervención concreta de Montali en la emisión, intercambio o administración de las facturas cuestionadas, ni se encontraron otros elementos que permitieran sostener que hubiera conocido o instrumentado la maniobra investigada.
A partir de ese análisis, el Ministerio Público Fiscal solicitó el sobreseimiento y el juzgado hizo lugar al planteo, cerrando el proceso respecto de Montali y de las otras cuatro personas alcanzadas por esta decisión.
Tras conocerse la resolución, Montali brindó su versión sobre los casi seis años que atravesó como imputado. Aseguró que desde el inicio sostuvo no haber participado de las maniobras investigadas y afirmó que el proceso tuvo consecuencias personales, profesionales y económicas para él y para su estudio contable.
Su defensa, por su parte, puso el foco en los límites de la responsabilidad penal de un contador frente a operaciones realizadas por sus clientes. Según explicó Brussini, el hecho de que un profesional procese documentación contable presentada por terceros no implica por sí mismo que haya participado o conocido una eventual maniobra ilícita. Esa fue precisamente una de las cuestiones discutidas a lo largo del expediente.
Durante la entrevista, tanto Montali como su abogado también formularon críticas sobre distintos aspectos de la investigación original. Esos cuestionamientos corresponden a la posición de la defensa y fueron planteados a lo largo de la causa. La resolución conocida ahora se concentró en determinar si existían elementos suficientes para mantener las imputaciones y concluyó, respecto de los cinco sobreseídos, que no correspondía continuar el proceso penal.
El expediente continúa siendo una causa de importantes dimensiones y con múltiples personas investigadas desde su inicio. La decisión del Juzgado Federal de Córdoba Nº 1 resuelve específicamente la situación procesal de estos cinco imputados y pone fin a la persecución penal contra ellos por los hechos analizados en esta instancia.