Además, a través de las cámaras se observó que habría arrojado una botella de bebida alcohólica desde el vehículo.
Tras el aviso de la Central de Monitoreo, personal municipal y efectivos policiales intervinieron en el lugar e identificaron al conductor, quien no contaba con licencia de conducir ni con la documentación del automóvil.
Durante el procedimiento, personal de Seguridad Vial realizó el test de alcoholemia, que arrojó un resultado positivo de 1,2 gramos de alcohol por litro de sangre. Ante esta situación, se labró el acta de infracción correspondiente y se procedió a la retención del vehículo. El conductor también profirió agresiones verbales contra el personal actuante.